Hola a tod@s, hoy en Bettina Gullón os vamos a hablar de tipos de piel y cuidados.

Cada persona tiene un tipo de piel con unas características y necesidades diferentes. Es muy importante saber diferenciar cada tipo de piel para poder detectar que tipo de piel tenemos y poder tratarla adecuadamente. No se puede usar los mismos productos ni podemos tener los mismos cuidados con una piel grasa, una piel seca o una piel sensible, por ejemplo.

La piel del rostro es una de las pieles más delicadas, ya que está expuesta siempre. Por ello necesita mayor cuidado y protección.

Muchas veces creemos tener por ejemplo una piel sensible, porque vemos que aplicamos un producto y se nos irrita. A veces no es porque tengamos una piel sensible, sino porque podríamos estar usando productos inadecuados para nuestro tipo de piel o porque usamos productos agresivos, con ingredientes nocivos para la piel…

Para que esto no ocurra y sepamos que tipo de piel tenemos, os mostramos los diferentes tipos de piel y sus cuidados:

Piel Seca: Este tipo de piel se caracteriza por tener un defecto de secreción sebácea (grasa) por lo que suele ser una piel más mate, al tacto más áspera y a veces al hacer gestos, sonreír… notamos la piel tirante, incluso a veces notamos picores en ciertas zonas y tirantez.

Esta piel necesita un aporte mayor de hidratación, ya que carece de ella. Si no le aportamos la hidratación que necesita podría envejecer más rápidamente y las arrugas aparecerían más pronto.

Este tipo de piel debemos aplicarle cremas muy nutritivas tanto de día como de noche. Es aconsejable huir de texturas gel y optar por texturas cremosas.

El desmaquillante deberá ser hidratante, que aporte luminosidad a la piel. Huir de desmaquillantes que contengan alcohol o desmaquillantes indicados para piel grasa, ya que nos provocaría una mayor sequedad en la piel.

Usaremos a diario nuestro contorno de ojos y labios y nuestro serum para reforzar la hidratación de nuestra crema de tratamiento. El uso del contorno de ojos y labios nos hará que zonas delicadas como el contorno del ojo y los labios estén más hidratados y evitar las arrugas de expresión que aparecen muy rápidamente en estas zonas.

Piel Grasa: Este tipo de piel es todo lo contrario a la anterior. Se caracteriza por un exceso de secreción sebácea (grasa) la cual provoca brillos indeseados en la piel, poros muy abiertos, incluso granos si no la tratamos adecuadamente.

Pero no todo es malo… al tener más grasa, la piel está más hidratada y por lo tanto no seremos propensos a las arrugas o al menos en menor cantidad.

Este tipo de piel es más delicada, ya que necesita unos cuidados especiales, el uso de productos adecuados podría tener graves consecuencias como: deshidratación en la piel por productos muy secantes, aparición de granos por una obstrucción de los poros, un exceso de secreción sebácea…

Deberemos usar productos para piel grasa, pero ojo, también debemos hidratarla. En este caso optaremos por cremas más fluidas, más tipo gel que sean hidratantes y aptas para piel grasa. Si están especialmente indicadas para piel grasa contienen ingredientes que regulan la secreción sebácea.

Deberemos usar un limpiador a diario, ya que este tipo de piel necesitan mayor higiene para que los poros no se obstruyan.

Los limpiadores muy densos no suelen gustar a este tipo de piel, ya que aportan brillos después de su uso. A este tipo de pieles les gusta mucho la textura jabonosa o texturas líquidas que aporten una sensación de frescor.

Deberemos exfoliar la piel 1 vez a la semana o cada 2 semanas en función de la piel.

También es muy aconsejable el uso de mascarillas que ayuden a regular la secreción sebácea y que a la vez hidraten. En caso de tener la piel muy grasa y con muchos granos, comedones etc primeramente deberemos tratar la piel con mascarillas astringentes, cicatrizantes y antisépticas.

Piel Sensible: Este tipo de piel es la más delicada de todas. Se caracteriza por una piel muy propensa a las rojeces y a la irritación. Es una piel que reacciona ante muchos productos, incluso a indicados para piel sensible.

Para mejorar su sensibilidad deberemos usar productos muy suaves.

Los limpiadores deberán tener activos suaves y calmantes.

Las cremas también deberán tener principios activos calmantes. A este tipo de piel le viene bien cremas más fluidas, más gel, ya que aportan una sensación de frescor y una sensación calmante.

Los exfoliantes deberán ser muy suaves, no deben ser muy abrasivos, sus microgránulos apenas se notarán , ya que si usamos exfoliantes con una acción muy fuerte irritaría en exceso la piel.

El uso de protectores solares a diario deberá ser obligatorio, ya sea verano o invierno, de lo contrario el contraste de temperaturas o la exposición a temperaturas altas o muy bajas provocare irritación y rojez.

Piel Mixta: Este tipo de piel es la más común. La zona T del rostro se presenta más grasa y el resto más seca. Hoy en día existen cremas específicas para este tipo de piel.

Como no presenta un exceso de secreción sebácea podremos usar una crema hidratante, sin ser demasiado nutritiva.

El limpiador es aconsejable que no sea muy consistente, ya que podría originar mayor grasa en la zona T.

Tengas el tipo que tengas no olvides que es muy importante una buena higiene diaria y una exfoliación cada semana o cada 2 semanas para mejorar la renovación celular.

Espero que os haya gustado este post sobre tipos de piel y cuidados y si es así nos encantará que lo compartas en tus redes sociales.

Muchas gracias, hasta pronto.

¡Disfruta y luce tu piel sana, luminosa y radiante!