Hola a tod@s, hoy en Bettina Gullón os vamos a hablar de el orden de aplicación de los productos de belleza altera el resultado final.

¿Alguna vez te ha pasado que tienes los mejores productos para el cuidado de tu piel pero no observas el resultado deseado?

Eso se puede deber a varios factores, uno de ellos es su incorrecta aplicación.

Otro de los factores puede ser que los productos no sean los indicados para tu piel. Deberás saber que las rutinas de cuidado de la piel diarios deberán ser indicadas especialmente a tu tipo de piel. No puedes usar los mismos productos que usa tu amiga, ya que ella tiene un tipo de piel diferente al tuyo, ya sea porque tiene más o menos manchas, más o menos arrugas, una hidratación diferente, una genética diferente…

Un aspecto muy importante que deberemos tener en cuenta a la hora de comprarnos los productos de cuidado de la piel deberá ser nuestro gusto. Cada persona le gusta una textura y un olor diferente, es decir, te puede encantar las texturas líquidas pero odiar las texturas cremosas para la higiene y con los olores igual, puede gustarte olores más frescos y no gustarte los olores dulces para los productos faciales.

¿Por qué es importante elegir los productos que más nos gusten? Si tu rutina de higiene facial te resulta agradable de realizar o te encanta porque te envuelve en una mezcla de olores y texturas muy agradable, seguro que estarás deseando volver a repetir esa higiene facial todos los días. Si de lo contrario, el olor de tus productos no te resulta nada agradable y su textura tampoco te resulta agradable, la tarea de higiene facial no te gustará nada debido a esos olores y texturas tan desagradables para ti, haciendo que en varias ocasiones evites y disminuyas las veces que debes limpiar tu piel.

Orden correcto de aplicación de productos de belleza.

Como hemos dicho anteriormente, el orden de aplicación de los productos juega un papel muy importante a la hora de su efectividad.

Siempre comenzaremos por aquellos que son con aclarado por una razón muy simple: si aplicamos productos sin aclarado y encima productos con aclarado, al retirar ese segundo producto eliminaremos la acción del primer producto que necesitaba una exposición más amplia.

  

Sabiendo esto siempre aplicaremos en nuestro rostro primero los limpiadores, exfoliantes y mascarillas que requieren aclarado. Si nuestro limpiador diario no necesita aclarado, puedes usar otro con aclarado para los días que realices tu higiene facial profunda. De esta manera también aportaremos a la piel diferentes grados de higiene y diferentes propiedades.

Posteriormente, aplicaremos todos los productos que no requieren aclarado, comenzando primero por los productos más ligeros y acabando por los más densos u oleosos. ¿Por qué? Muy sencillo, los productos muy densos y oleosos impiden que los productos fluidos penetren. Por ello siempre productos más ligeros y con moléculas de menor tamaño.

El orden final sería, limpiador, tónico si es necesario, exfoliante, mascarilla, repetiremos el tónico (esta vez si es necesario para calmar y regular el pH), serum o ampolla biológica, contorno de ojos, crema de tratamiento y crema de protección solar si es de día. Si es de noche obviamos el protector solar.

Espero que os haya gustado este post sobre el orden de aplicación de los productos de belleza altera el resultado final y si es así nos encantará que lo compartas en tus redes sociales.

Muchas gracias, hasta pronto.

¡Disfruta y luce tu piel sana, luminosa y radiante!