Hola a tod@s, hoy en Bettina Gullón os vamos a hablar de cuidados para una piel sensible.

La piel sensible es una alteración que la padecen muchas personas y muchas veces no sabemos cómo tratarla ni qué es lo que nos está provocando esa sensibilidad.

Las personas que tienen una piel sensible padecen síntomas como picor, calor o incluso ardor en la piel, cosquilleo…

Una piel sensible no tiene porque ser una piel que presente alergias. Son dos alteraciones totalmente diferentes, aunque a veces una piel sensible puede presentar reacción o alergia a ciertos productos o ingredientes.

La piel sensible se diferencia de otro tipo de piel cuando reacciona en determinados momentos que una piel normal no reaccionaría, como por ejemplo, cambios de temperatura, exposición al sol, uso de productos determinados como pueden ser ciertos limpiadores.

Las pieles sensibles reaccionan muy fácilmente a limpiadores con detergentes muy agresivos, por ello todos los productos que le apliquemos deberán tener ingredientes suaves.

¿QUÉ CAUSA UNA PIEL SENSIBLE?

La piel sensible se caracteriza por un problema en la barrera protectora de la piel y por tanto, está más expuesta a los agentes externos. Los productos más agresivos la dañaran e irritarán rápidamente.

La piel sensible se puede padecer desde nacimiento, al igual que existen pieles grasas, pieles secas, existen pieles sensibles.

Existen productos que ayudan a calmar y aliviar las pieles sensibles, no eliminarán la sensibilidad de la piel pero sí la mejorará mucho.

Si nunca hemos tenido la piel sensible y empezamos a notar que la piel reacciona fácilmente, podría ser por un uso de productos muy agresivos que han dañado la barrera protectora de la piel. Se puede dañar por tratamientos con exfoliantes químicos muy abrasivos, exfoliantes mecánicos en los cuales se realizó frotaciones muy dañinas…

CUIDADOS PARA UNA PIEL SENSIBLE.

Si tenemos la piel sensible deberemos cambiar nuestros hábitos diarios para reducir la sensibilidad de nuestra piel y prevenir que esa sensibilidad aumente.

Una piel sensible necesita productos suaves y calmantes que alivien esa irritación, picor o ardor que suele presentar este tipo de pieles.

Productos que necesitan las pieles sensibles:

  • Limpiadores suaves. Deberemos usar limpiadores con detergentes muy suaves para evitar reacciones e irritaciones de la piel.
  • Mascarillas calmantes. Nuestra piel deberá estar bien hidratada, por ello no prescindiremos de productos necesarios, pero sí modificaremos sus características. La mascarilla hidratante que apliquemos deberá tener una acción calmante.
  • Exfoliantes enzimáticos. Estos exfoliantes realizan una acción exfoliante natural, apenas se nota la sensación de exfoliación gracias a sus suaves micropartículas. Espaciaremos su aplicación a cada 2 o 3 semanas.
  • Protectores solares. Los protectores solares son muy recomendados para todo tipo de pieles, pero más aún para pieles sensibles. Las cremas de protección solar crean una barrera en la piel protegiéndola de los rayos solares, del frío, del viento… Por ello deberemos usar siempre protector solar, tanto en invierno, como en verano.
  • Cremas hidratantes fluidas. Las pieles sensibles suelen tener una constante sensación de ardor, de picor o de irritación, por ello le vienen bien cremas fluidas que a la vez de hidratar, calmen y alivien la piel.
  • Es muy aconsejado el uso de tónicos y de agua termal, ya que aportan una sensación extra de alivio a esa piel reactiva, además contienen ingredientes beneficiosos para la piel.

Si tenemos la piel sensible evitaremos :

  • El uso de agua muy caliente. El agua muy caliente daña la piel sensible y provoca enrojecimiento.
  • Aguas muy duras. La cal que contiene esas aguas duras provoca irritación en pieles sensibles. Deberemos evitar y reducir el tiempo de contacto con este tipo de agua.
  • Cambios bruscos de temperatura. Los cambios de temperatura irritan y enrojecen la piel, incluso un cambio muy brusco podría provocar alteraciones de la piel.
  • Uso de limpiadores con detergentes agresivos. Deberemos usar limpiadores suaves que cuiden y protejan la piel.
  • Exfoliantes químicos o exfoliantes mecánicos muy agresivos. La fricción de los exfoliantes mecánicos provocan irritación en la piel.
  • Es muy importante retirar de nuestros productos ingredientes irritantes, como el alcohol, perfumes…
  • Estrés. El estrés y otras alteraciones nerviosas pueden provocar que la piel se altere y se vuelva más reactiva.
  • Protectores solares con filtros químicos, lo ideal son filtros solares de origen orgánico, natural.

Si usamos un producto y notamos una sensación muy intensa de picor, quemazón o ardor, retiraremos inmediatamente el producto con agua tibia.

Espero que os haya gustado este post sobre cuidados para una piel sensible y si es así nos encantaría que lo compartieras en tus redes sociales.

Muchas gracias, hasta pronto.

¡Disfruta y luce tu piel sana, luminosa y radiante!