Hola a tod@s, hoy en Bettina Gullón os vamos a hablar de cómo tratar el acné.

El acné es una de las alteraciones cutáneas más molestas. Es muy común en adolescentes, pero en ciertos casos puede aparecer un “acné tardío” en edades muy poco comunes.

Su tratamiento es uno de los más difíciles y, en ocasiones, de los más agresivos.

El acné es una alteración visiblemente muy fácil de reconocer, ya que presenta una gran cantidad de granos en el rostro, piel seborreica, en muchas ocasiones esos granos son de gran tamaño y con una clara infección.

El acné es causado por una bacteria denominada cutibacterium acnes o propionibacterium acnes.

La aparición de esta alteración se puede deber a diferentes factores, aunque el factor más común es un cambio hormonal.

El tratamiento del acné debe de ser muy cuidadoso y debemos tener especial cuidado con los productos que usemos sobre la piel acneica.

Productos e ingredientes que nunca debemos usar en una piel con acné.

Existen ciertos productos e ingredientes que nunca debemos usar si nuestra piel es grasa y con acné.

Una piel grasa y acneica se caracteriza por su gran cantidad de granos y por presentar un exceso de secreción sebácea.

Los productos que usemos en nuestra rutina diaria deberán ser productos que regulen la secreción sebácea, libres de aceites, libres de siliconas, no comedogénicos, sin alcohol, libres de materia grasa animal…

Muchas veces no conocemos el por qué del acné o de la aparición de granos o de exceso de secreción sebácea y nos creamos una rutina diaria “casera”, es decir, sin ningún fundamento o sin ninguna consulta profesional. Esto podría provocar un empeoramiento de la alteración.

Debemos retirar de nuestros limpiadores formatos como son las leches limpiadoras, ya que su base es oleosa, o limpiadores con textura grasa.

Al igual en cuanto a cremas, mascarillas y demás productos, asegúrate de que son libres de aceites.

Cómo tratar el acné.

Como ya hemos dicho anteriormente, el acné es una de las alteraciones más difíciles de tratar y en muchas ocasiones se necesita una consulta médica para realizar un seguimiento médico de dicha alteración.

Si dudas de la gravedad de tu caso, primeramente consulta con un profesional para que evalúe la gravedad y te derive al médico si es necesario.

Hoy os vamos a enseñar un protocolo para combatir el acné en casos leves y para evitar su empeoramiento.

  • Limpia tu rostro 2 veces al día. Esto es muy importante, un rostro con acné es muy vulnerable a las infecciones, por ello deberemos extremar la higiene para conseguir unos resultados satisfactorios.
  • Usa limpiadores con base acuosa, nunca con base oleosa, ya que empeoraría su estado. Las mejores texturas para la piel acneica son texturas gel o líquidas, aportan una sensación de higiene y de frescor única.
  • Evita los limpiadores con acción muy agresiva. Es mejor usar limpiadores con acción suave pero que limpien en profundidad nuestra piel.
  • Un aspecto muy importante es usar limpiadores y tónicos con acción antiséptica y acción antibacteriana.
  • Aplica una vez a la semana mascarillas astringentes, reguladoras de la secreción sebácea y con una acción secante y calmante. Las mascarillas con acción secante, como son las mascarillas de fangos y de arcillas, son muy adecuadas para este tipo de pieles, ya que absorben el exceso de secreción sebácea, pero debemos combinarlas con mascarillas hidratantes con base acuosa. Es muy importante mantener la piel con su hidratación adecuada, de lo contrario podríamos empeorar el estado de la piel.
  • En cuanto a las cremas, muchas personas con este tipo de piel prescinden de ellas porque piensan que después de su aplicación aparecen brillos indeseados y la piel segrega más sebo. Esto no ocurrirá si usamos la crema adecuada a nuestro tipo de piel. En el caso de las pieles con acné y grasas la crema que usemos deberá ser libre de aceites y no comedogénica. Su base será acuosa y deberá tener propiedades hidratantes, antisépticas y reguladoras de la secreción sebácea. Nunca dejes tu piel sin su crema de tratamiento.
  • En función de la gravedad de la alteración, debemos exfoliar la piel. Si presentamos heridas e infección, no realizaremos una exfoliación hasta que la piel esté sana. Si presentamos granos ya curados y cerrados, libres de infección y de heridas, es decir, lo que se llama granos secos, podremos realizar una exfoliación para eliminar células muertas y favorecer así la penetración de los productos que le apliquemos.

Espero que os haya gustado este post sobre cómo tratar el acné y si es así nos encantará que lo compartas en tus redes sociales.

Muchas gracias, hasta pronto.

¡Disfruta y luce tu piel sana, luminosa y radiante!